Despertarse con la espalda rígida, dolorida o fatigada es una señal de alarma que no debe subestimarse: a menudo, la causa no solo hay que buscarla en los hábitos diarios o en el estrés, sino precisamente en el colchón en el que dormimos cada noche.
El colchón adecuado puede marcar una gran diferencia: sostiene la columna vertebral, favorece una postura correcta durante el descanso y alivia la tensión muscular. Pero no todos los dolores de espalda son iguales y no todos los colchones responden de la misma manera.
En esta guía analizaremos los principales tipos de dolor de espalda (lumbar, dorsal y cervical) y te daremos consejos específicos para elegir el colchón más adecuado a tus necesidades.
El dolor lumbar se localiza en la parte baja de la espalda. Puede estar causado por posturas incorrectas, sedentarismo, hernias, esfuerzos físicos o un colchón inadecuado.
Un colchón demasiado blando tiende a hacer que la zona lumbar se hunda, empeorando la curvatura de la columna. Es mejor optar por:
Consejo adicional: la espuma viscoelástica combinada con una capa de soporte más rígida es ideal para quienes padecen lumbalgia, ya que ofrece comodidad sin perder estabilidad.
El dolor dorsal afecta a la zona central de la espalda, entre los omóplatos y la parte superior de la zona lumbar. Es menos común que el lumbar y está relacionado con tensiones musculares, movimientos incorrectos durante el sueño o, una vez más, con camas inadecuadas.
El objetivo es evitar tensiones localizadas y mantener toda la columna en una posición neutra.
Consejo adicional: considere también un nuevo somier de láminas, ya que, si es demasiado flexible o antiguo, puede contribuir al problema.
El dolor cervical afecta a la parte superior de la columna, en particular al tramo del cuello. Puede irradiarse hacia los hombros, los brazos y la cabeza, causando también dolor de cabeza y rigidez.
El tramo cervical debe estar bien alineado con el resto de la columna, tanto en posición supina como lateral.
Consejo adicional: si duermes de lado, la almohada debe rellenar el espacio entre el hombro y la cabeza. Si duermes boca arriba, es mejor una almohada más baja.
Atención: debemos recordar que, además del tipo de dolor de espalda, hay otros aspectos que hay que tener en cuenta a la hora de elegir el colchón adecuado. Los principales son:
La posición en la que duermes
Tu peso corporal
Un colchón adecuado a tu constitución ayuda a mantener el equilibrio entre comodidad y soporte. En general:
Materiales y transpirabilidad
Todos los colchones Mollyflex están fabricados con espuma viscoelástica transpirable, pero también es importante el revestimiento: mejor si es desenfundable, lavable y antibacteriano.
El colchón es una verdadera herramienta de bienestar para tu espalda: elegir el modelo más adecuado para el tipo de dolor (lumbar, dorsal o cervical) significa invertir en tu salud y mejorar la calidad del sueño… ¡Y de la vida!
Recuerda: ¡un buen descanso siempre comienza con una elección consciente!
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